12 ago. 2014

Robin Williams y la depresión

Que Robin Williams sucumbiera a la depresión me ha impactado por dos motivos: el primero, y quizás más mundano, es debido a la pérdida de una figura importante en mi infancia y juventud al ser uno de los actores clave de los 80 y los 90, el segundo es la enfermedad que se lo ha llevado por delante, la depresión.

He visto por Twitter reacciones de todo tipo pero las que más me duelen son aquellas que afirman que no sienten pena por aquellos que se suicidan por estar tristes. Hace años yo también pensaba así y creía que suicidarse era una cobardía, pero el tiempo y la experiencia te cambia y aprendes que no es tan fácil y que lo que parece sencillo, no suele serlo.

Yo pensé muchas veces en suicidarme, algunas veces más en serio que en otras, y me repetía que era una valiente por no hacerlo, que era más fuerte que los demás. Hoy sé que simplemente no estaba tan enferma como otras personas.

La depresión no es estar triste, no es estar cansada, no es tener apatía. La depresión es morir y no encontrar el descanso pese a ello. Es una espiral de oscuridad y dolor que no se calma con nada. Es una bestia que se alimenta de ti hasta borrarte de la faz de la tierra. La depresión es como el diablo, que hace creer a los demás que no existe, y por eso siempre gana.

Cuando alguien dice que suicidarse por estar triste es egoista manifiesta claramente que no tiene ni idea de lo que es la depresión. Es verdad que el suicida deja atrás a quienes le sobreviven, que evidentemente sentirán dolor y rabia por ello. Pero la persona que se suicida lleva mucho tiempo muerta en vida y quizás que nadie lo viera o que nadie le diera importancia es más egoista que quitarse la vida.

Las enfermedades mentales son muy graves y se llevan a mucha gente por delante: a quienes no pueden superarlas, a quienes sobreviven a los enfermos, a los profesionales que intentan luchar contra ellas y prevenirlas... La depresión es una bestia negra, fuerte e inmensa que envuelve a toda la sociedad y siempre gana. Que Robin Williams sea una de sus víctimas nos debería servir de algo, como mínimo, de advertencia. A nuestro lado puede haber otra persona con depresión que necesita de nuestro tiempo y de nuestra consideración para sanar. Tenemos que aprender esta lección. Como mínimo.

DEP Robin Williams.