28 may. 2014

Recomponerse

Otra vez me han dado un mazazo y he visto peligrar mi futuro. 

Como siempre que nos dan una mala noticia sentimos que todo se tambalea y que no hay posibilidad de escapar. A medida que pasan las horas, vemos que no es exactamente así.

Estos días han sido un poco difíciles para mí porque ciertas redes de seguridad que yo había dado por sentadas me han ido desapareciendo. Hace años me habría sentido muy mal por haber sido ingenua y haber dado por hecho que lo que tenía se iba a quedar ahí, pero ahora sé que esto es tan humano como el respirar, así que no me siento especialmente culpable por ello.

Sí me he sentido desestabilizada y llevo unos días en una especie de duelo que espero que acabe pronto. Lo cierto es que no voy a luchar ya contra este proceso. Sé que lo necesito para recomponerme y avanzar y aunque me moleste tener que verme sometida a esto otra vez en mi vida ya he aprendido que para sanar es necesario un tiempo de dolor y de reposo.

Así que me toca recomponerme, respirar hondo, cuidarme, apreciarme, esperar a sanarme y con lo que quede del naufragio empezar de nuevo y fortalecer la construcción de quien soy yo.

Cada nuevo error que cometo me duele, pero cada vez me duele menos y aprendo más.