17 feb. 2014

Cinismo hoy: ser cínico no es lo que cree la mayoría

Me he cansado de observar el mal uso del concepto cinismo en esta sociedad. Estoy ya harta de ver a personas haciendo gala de actitudes descreídas y falsas, de personas que justifican lo injustificable con excusas y ardides, pensando que eso es ser cínico y que es tan aceptable como cualquier otra cosa. Bueno, pues aquí estoy yo para expresar mi descontento y puntualizar que el cinismo no es lo que hoy la mayoría cree que es.

Que cinismo tenga una acepción de desvergonzado no significa que puedas hacer de este concepto el punto central de tu existencia. Hay líneas claras entre el bien y el mal, y nada justifica que una persona quiera saltárselas porque sí.

El cinismo es una corriente filosófica que busca preservar la ética y la virtud viviendo de forma sencilla y acorde con la naturaleza. Usando la ironía y el sarcasmo critica las costumbres malsanas de la sociedad e intenta provocar la reflexión mediante una actitud irreverente. Abandonar las posesiones materiales, vivir con humor y sencillez y despojarse de las necesidades vacías creadas por los poderosos para su propio beneficio eran los pilares del cinismo. Tan importante llegó a ser esta corriente de pensamiento que ayudó a la aparición del estoicismo y que se perpetuó hasta el s.XX.

Sin embargo, la mayoría de la gente se ha quedado en el sarcasmo hiriente y en la actitud irreverente (o desvergonzada) sin profundizar en lo que de valor tiene el cinismo. Insultar a la gente con bromas hirientes, despreciar la virtud de los demás o justificar posiciones agresivas y/o autodestructivas bajo una pátina de sarcasmo e ironía no es ser cínico.

Usar la desvergüenza, la ironía y el humor para mostrar la verdad y defender la sencillez de la vida frente a la tiranía de la sociedad sí es ser cínico.

Empecemos a darle a los conceptos el valor que tienen y el significo auténtico que ostentan y dejemos de abandonarnos a las farsas y engaños que los poderosos nos imponen.
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