17 dic. 2013

Necesitas perspectiva

Igual el agobio que uno tiene encima es demasiado grande como para levantar la cabeza. Puede ser que cada día te sientes a pensar en otras cosas que no son importantes porque no te ves capaz de seguir adelante. Demasiados problemas pueden ser abrumadores y dejarte con el malestar en el cuerpo y el ánimo de vacaciones.

Lo que necesitas para superar todo esto es perspectiva. No ésa perspectiva en plan "hay gente que está peor que yo". Eso no es perspectiva, eso es "mal de muchos, consuelo de tontos". Perspectiva es el entrenamiento consciente y continuado de levantar la cabeza y mirar hacia arriba. Es un ejercicio constante de alejarse de uno mismo, de las circunstancias y de la urgencia del día a día para autoevaluarse y evolucionar, para encontrar soluciones que están fuera de uno mismo.

La perspectiva te ayuda a ver las cosas que necesitas no como carencias en tu vida, sino como pasos a realizar para empezar a cambiar lo que no funciona. La perspectiva te ayuda a confeccionar una hoja de ruta exclusiva para ti y que puedes llevar a cabo paulatinamente hasta conseguir tus metas. La perspectiva es lo que te va a permitir sanar de lo que te duele hoy y aprender para ganar mañana.

Todos tenemos problemas, todos estamos mal en estos momentos de crisis, todos andamos perdidos en más de una ocasión y sentimos que no podemos conseguir nada, que no tenemos fuerzas para seguir luchando. Pero con un poco de perspectiva, lo importante prevalece y podemos recargarnos para dar un paso más.

11 dic. 2013

No tengo voz

Me paso la vida hablando, escribiendo, enredada entre palabras y resulta que no tengo voz.

Soy un silencio opaco entre las personas, un ruido de procesador que ya no se escucha, la estática de un aparato perdido en el tiempo.

No tengo voz y por tanto no existo: nadie me ve en la habitación ni atiende a lo que digo.

Soy invisible, transparente, un detalle que no se aprecia porque cae en el punto ciego de los demás.

Hablo la verdad, pero mi voz no es suficiente. ¿Es demasiado aguda, es demasiado débil? ¿Es demasiado fea, es demasiado vehemente?

Yo me enredo una y otra vez en lazos de papel y palabras de hiedra y siento que soy muda y noto que soy incorpórea porque me paso la vida hablando, escribiendo, y nadie lo nota.

5 dic. 2013

Contratiempos

Me he puesto Marlango para digerir los últimos contratiempos que estoy experimentando a ver si conecto con mi yo interior y saco las fuerzas necesarias para hacer frente a los imprevistos que me amargan el humor.

A veces en la vida te encuentras con todo tipo de situaciones que tú no controlas y que retrasan tus proyectos y te marean terriblemente. Intento que no me afecten demasiado los imponderables de la existencia pero a veces, sobretodo ahora que tanta falta me hace avanzar, pierdo los papeles y me estreso sin remedio. Hoy me han informado de que un proyecto se va a retrasar una semana y lo cierto es que me ha trastocado mucho los planes que tenía (sobretodo a nivel económico).

Y como no está en mi mano acelerar el tiempo ni facilitar las cosas para que es lapso de espera sea menor me subo por las paredes y sufro absurdamente. Ya sé que si no puedes cambiar algo no tienes de qué preocuparte, pero es muy difícil cuando tienes tendencia a encargarte tú misma de las cosas. Quizás soy una controladora patólogica o simplemente tan sólo una persona ansiosa, pero el tema es que me duele no cambiar la realidad por mí misma.

Por ahora sólo puedo ponerme música, sentarme a escribir y quejarme un poco (que es muy terapéutico) y esperar que este retraso al final será para mejor. La esperanza es lo último que se pierde y para mí siempre es mi tabla de salvación.




P.D.: ¿Volverá Marlango a cantar sólo en inglés? Estaría más que bien.

3 dic. 2013

¿Qué habilidad te gustaría tener?

No, este post no es para aprender a adquirir una habilidad que no tengas, como todo lo que anda por aquí, es un desahogo de lo que nos falta. A veces pienso que debería llamar al blog "Nostalgia a tope y pérdidas a granel", pero bueno, eso para otro día.

El caso es que llevo días pensando en esto, en qué habilidad me gustaría tener para ser feliz. Ninguna de las que yo tengo me gustan (en rigor, no creo que tenga ninguna habilidad) y hay un montón que me gustaría tener: bailar (bailar bien, bailar sabiendo lo que hago y que se vea algo bonito, no penosamente mal y sin ritmo como lo hago yo), cantar, dibujar... También me gustaría ser inteligente de verdad (me refiero a la inteligencia numérica, la que está bien vista, vamos).

Yo ya sé que me fijo mucho en lo que no tengo pero es que no puedo evitar sentirme insatisfecha conmigo misma todo el rato. Casi todo el mundo es más guapo que yo, más listo que yo, más exitoso que yo y me canso de ser tan mediocre. Es verdad que no todo el mundo puede ser excelente, que las personas como yo somos necesarias para un correcto orden mundial o sabe Dios qué argumento tonto para justificarse, pero me da rabia no destacar en nada.

En nada bueno, se entiende. Que destacar en cosas malas... ¡Pues tampoco! Es que tampoco tengo habilidades para el mal. En seguida me entra la compasión y me da pena la gente y no se me ocurre hacer ninguna maldad de verdad. Cosas malas he hecho en mi vida, pero más bien por estupidez que por pensarlo detenidamente y ejecutar un plan implacablemente.

En fin, que me gustaría tener muchas habilidades: bailar, cantar, dibujar, ser mala malísima de verdad... ¿Qué habilidad te gustaría tener a ti?

28 nov. 2013

Cuando lo que debes no es lo que quieres

Existe esa sensación de estar empujado por las circunstancias a decisiones que no quieres tomar. Existe ese movimiento hacia adelante que nos viene impuesto por la realidad. Muchas veces en mi vida hago lo que debo y es justo lo opuesto a lo que quiero y la mayoría de las veces el argumento es el mismo: la falta de dinero.

Esto es así de simple: no tengo pasta para hacer lo que quiero. Y no se trata de que no quiera trabajar ("jiji, jaja, que eres una vaga"). Se trata de vivir la vida como yo quiero: tener el tiempo para los míos que necesito, tener el dinero para los proyectos que me ilusionan, disponer de los recursos para estudiar lo que me motiva.

El cuento va de que vivimos en un sistema que te aplasta hasta que no te queda más remedio que hacer lo que debes en términos monetarios. Eso o sucumbes a tu propio exterminio.

Estar fuera del sistema o en la periferia o en un lado o encima o todo lo contrario es inviable si se buscan satisfacer los propios deseos. Y en estas ando yo, haciendo lo que es necesario para intentar ganarme de tanto en tanto la satisfacción de conseguir un resquicio de libertad personal.

Me aferro a la idea de que existe una manera de vivir como uno desea, de que tiene que haber una vía para conseguir los recursos que me permitan ser la persona que de verdad soy. Porque lo que más duele de hacer lo que se debe es cuánto dejas de ser quien eres en realidad. Y cada mañana me despierto consciente de ser menos la persona que una vez fui (alguien que en mi recuerdo era mejor y más brillante y más inteligente de lo que soy hoy).

Quiero cambiar las cosas. No quiero vivir una vida en la que lo que debo no es lo que quiero. Y nadie va a convencerme de que depende de mí exclusivamente cuando este país es el que es y este sistema económico sólo vale para unos pocos.

Quiero cambiar las cosas. Y muchas veces pienso que sólo me queda intentar cambiar el mundo. Lo que es absurdo, ¿o no?

27 nov. 2013

Escribir

A mí nunca me ha gustado escribir por obligación. Nunca me ha gustado la idea de hacerlo como rutina y siempre he creído en aquello de que la inspiración viene y entonces lo dejas todo y te sientas a escribir. Pero claro, la realidad se impone y al final resulta que tienes una jornada fija, unas obligaciones, un día a día y al final de dejarlo todo cuando te venga la inspiración, nada. Y de que te venga la inspiración, menos.

Pero resulta que estos días he tenido que escribir por obligación porque me comprometí con otra persona a hacerlo y al principio me sentí muy mal y después mi opinión cambió. Primero no sabía por dónde empezar ni qué decir. Tenía un tema en concreto pero no era capaz de sacar nada en claro. Estaba bloqueada y aterrorizada y muy cerca de faltar a mi palabra y decir que no iba a entregar ningún texto. Hasta que hice una de esas cosas que yo nunca hago porque no creo en ellas (¡ja!): ponerme una libreta y un boli al lado de la cama para apuntar lo que se me viniera a la cabeza antes de dormir o en sueños. Y la verdad es que me funcionó. Antes de dormir empecé a darle vueltas al agobio que tenía por tener que entregar el texto y no ser capaz de juntar dos ideas seguidas y mientras me vencía el sueño mi cabeza empezó a resolverme la papeleta. Lo más difícil es sacudirse las ganas de dormir y abrir un ojo lo suficiente como para ponerse a anotar lo que has pensado, pero si lo haces, funciona. 

Así que no seáis como yo y probad las cosas que suelen decir que sirven para escribir porque fijo que alguna os ayuda.

También me he dado cuenta de que si no te pones a ello no sacas nada. Que parece una subnormalidad mía (y seguro que lo es) pero no. Quiero decir que tienes que escribir por obligación, que tienes que sentarte a hacerlo, que tiene que ser una rutina. Sí o sí.

Y por último, deja que otra persona lea lo que escribes y te ayude. Dos cabezas piensan mejor que una y compartir siempre te hace mejor.

Al final he podido entregar el texto y aunque no es lo mejor que haya escrito en mi vida sí estoy segura de que está bien hecho y de que es correcto. Y al final me he sentido un poco mejor y he visto que estaba equivocada en muchas cosas y que echaba de menos escribir.

20 nov. 2013

Me iba a quejar, pero...

Me iba a quejar amargamente de que la gente pasa de mi cara y de que me siento sola, pero visto el panorama me he puesto en el lugar de los demás y entiendo que todos tenemos problemas y que igual es el momento de que todos pasemos de todos porque tenemos demasiadas preocupaciones como para andar haciéndole caso a los demás.

Así que me lo he pensado mejor y os dejo este vídeo de mis gatos que colgué en mi canal de Youtube. Son gatos y son bonitos, así que disfrutadlo.



14 oct. 2013

Lo que queda

Hay gente que recicla cosas de la basura y las restaura y les da una nueva vida. Hay gente que incluso coge los restos que los demás abandonan y los transforma en otra cosa. Algunos hacen arte de lo sobrante, de lo desechado.

Pero normalmente lo que queda es el sabor amargo. Restos, jirones, pedacitos inconexos.

Lo que queda son cascotes de la deflagración de nuestra alma.

Siempre esperamos a que venga alguien y con eso haga algo: una nueva vida o quizás arte que nos dignifique.

Pero lo que pasa con lo que queda de nosotros después de un desastre es que nos acompaña allá donde vayamos y nos recuerda que no hay nada que arreglar, que no nos queda dignidad, que no vale la pena seguir intentándolo.

No te puedes deshacer de lo que queda de ti.

Y para restaurar algo, hay que saber cómo.

10 oct. 2013

Cansada, harta...

Hoy ya estoy cansada de este juego de manipulación.
Hoy ya estoy cansada de que me quieran colgar una culpa que no es mía.
Hoy ya estoy cansada de asumir los errores de otros como míos.

Yo no soy la mala de la película.
Yo no soy la dueña de las decisiones de otros.

Hoy ya estoy harta de que todo el mundo diga
que yo he provocado la caída
del vecino.

Yo no obligo a nadie a nada.
Yo no pedí nunca estar aquí.

No son mías estas decisiones.

Y no voy a sentirme responsable nunca más.

Hoy ya digo basta.

17 may. 2013

Motivos para odiar a las cucarachas

El otro día iba yo por la calle con mi novia y así como quien no quiere la cosa me enseñó el cadáver de una cucaracha. Yo, que soy una mujer muy aprensiva con el mundo oculto de los insectos, enseguida me quejé y me puse a disertar sobre las cucarachas y mis motivos para odiarlas. 

Al final la cosa quedó en que grabé un vídeo explicando mis motivos (un resumen muy resumido de la conversación) y lo publiqué en YouTube. Aquí os lo dejo por si no lo habéis visto todavía:



2 may. 2013

Como estoy muy harta escribo en el blog

Pues sí. Estoy frustrada, cansada, agotada... Estoy muy enfadada. Conmigo y con el mundo. Esta es otra de esas entradas del blog para evitar mis instintos homicidas.
Ponerme a escribir me hace consciente de mis limitaciones y de mi presencia en el mundo y me ayuda a recuperar el control de mis emociones. Así evito yo ponerme a gritar y a destrozarlo todo y a todos porque no aguanto más la frustración existencial que llevo.
Sí, ahora sólo tengo ganas de llorar, de gritar y de patalear. Tengo ganas de hacerme daño y de hacérselo a cualquiera que se ponga en mi camino. Tengo muchas ganas de mandarlo todo a la mierda.
Así que lo digo. Lo digo en voz alta porque así ya no puedo hacerlo. Ahora que ya está dicho es más fácil descansar.
Verlo escrito le quita fuerza porque lo tengo que pensar, lo tengo que visualizar, lo tengo que planear... Y entonces ya deja de tener sentido el dolor y la rabia que te mueven. Las cosas se quedan quietas y todo se vuelve más claro. Lo que importa es lo que queda.
Y así sí puedo descansar.

2 abr. 2013

La gente se va... y es normal

Uno de los posts que más lo petan y lo han petado siempre en mi blog desde que lo escribí me ha llevado a intentar profundizar más en el tema de por qué la gente desaparece de nuestra vida y por qué nosotros también vamos desapareciendo de la vida de otros.

Se trataba de un post bastante nostálgico porque hacía poco tiempo que un amigo muy querido había salido de mi vida y dándole vueltas me di cuenta que era cosa de dos. También tenía menos años que ahora (que sí, que no cumplo 30, pero que el tiempo pasa para todos) y sentía más ansiedad por prácticamente todo.

A ese post casi siempre llega gente preguntando ¿por qué? Supongo que esperan una explicación porque se sentirán abandonados, traicionados, dolidos o desorientados. Quizás sienten todo lo anterior junto y esperan un alivio si hay explicación. Y sé que casi todos se desengañan cuando leen las reflexiones de una chavala de  19 años (la edad que tenía entonces) al perder una amistad.

Bueno, la única luz que puedo arrojar a este tema es que es lo más normal del mundo.


En efecto, si la vida fuera estática y nada cambiara, si las relaciones humanas funcionaran como las leyes de Newton, probablemente una amistad avanzaría con intensidad constante hasta que una fuerza mayor la detuviera (como por ejemplo, la muerte). Pero las relaciones humanas no son científicas por más que se empeñen algunos. 

Que sí, podemos estudiar nuestros cerebros, la química, las hormonas, los marcadores sociales incluso el entorno económico y aún así sólo obtendremos una serie de tendencias que producen más niebla que explicación.

La gente se va de nuestra vida y nosotros también nos vamos de la vida de los demás. Y a veces vuelven o volvemos, lo cierto es que la direccionalidad del hecho pocas veces importa. Las relaciones fluyen entre tensiones, encuentros y desencuentros. Y lo único que puedo aportar, si estás aquí buscando una explicación, es decirte que es lo más normal del mundo, que respires hondo y seas sensato: quizás los amigos no son para siempre (o no son constantes en el tiempo) pero los enemigos siempre son más persistentes. Sé paciente, sé sensato y respira, despacito.

Las cosas que fluyen son siempre un eterno retorno.

28 mar. 2013

Do ut des

Te diré cómo funciona para que así no te pierdas y no digas que no te avisé: te ayudo para que me ayudes, quid pro quo, hoy por ti, mañana por mí.
Ya sé que da pereza, ya sé que mola llevarse siempre el premio, ya sé que es fácil acostumbrarse a lo bueno... pero digo yo que bueno está lo bueno, ¿no? Porque a ver, si a nadie le amarga un dulce, ¿es que yo soy gilipollas?
Que me dirás que nadie obliga a nadie y todo eso y que sí, que es verdad. Pero que una se cansa de ser la buena samaritana y que a ver si alguna miguilla cae alguna vez de este lado. Por equidad, por justicia, por equilibrio o por karma. Ni que sea por caridad, ¡coño ya!
Porque como funciona el tema es que cada uno pone su granito de arena, cada uno el suyo, y así funcionan las cosas de verdad. Ya sabes: solidaridad, compañerismo, compartir... esas cosas de buen vecino y tal. Así que do ut des, quid pro quo, hoy por ti, mañana por mí. Y así.

8 mar. 2013

Rocio Lieba - Universo paralelo



Vas a olvidarte de mí 
puede que ni hoy ni mañana
puede que te tome un tiempo acostumbrarte
pero vas a olvidarte de mí

Vas a olvidarme
Y no puedes echarme de menos
ni las cosas que nunca nos hemos dichos
ni los besos que....da igual.

Porque vas a olvidarte de mí
de despertar con mi olor en tu ropa
ya no vas a recordar 
como era mi forma de sonreír pegada a ti
mientras decías que no entendías por qué 
te sentías así

Vas a olvidarte de mi 
cuando acabe el frío
y no necesites que abra mi abrigo para abrigarte
y tu olvidando esto
haremos como que no hemos tenido un universo paralelo

Aunque vas a olvidarte de mí




Puede que un día de estos 
nos crucemos por casualidad
en algún bar
ojalá y sea otro momento

y entonces te acuerdes de mí 
y entonces te acuerdes de mí 

Por favor recuérdame
Recuérdame

Recuérdame.

7 mar. 2013

Nombres

Tú tienes otros nombres
Que no son los que conocimos.
Son los nombres de otros,
Otros nombres que te dieron,
Otros nombres que hacen todo distinto.
Tú tienes otros nombres
Que no son los que mutuamente nos dimos.
Son pedazos que no son míos,
Son trozos a los que no tengo derecho.
Tienes otros nombres, de otra distancia y otro tiempo,
Que solo intuyo en mi tormento.
Otros nombres en otras mentes significados.
Otros nombres que son abismo.

4 mar. 2013

Todo es mentira

Todo es mentira. Todo lo que me rodea es una farsa.
Las caras amigas.
Las palabras de afecto. Las caricias.
Todo es mentira.
Ya me acuerdo para qué tenía el blog. Para desahogarme cuando creo que voy a enloquecer.