19 feb. 2012

19/02

Siempre la distancia y el momento perdido. Siempre la palabra que no se dice.

Siempre la duda del pensamiento brevemente atisbado, nunca desvelado. 

Por si acaso.

Sabernos cerca y lejos por costumbre, por incomprensión y por silencio. No saber lo que hice.

Cerrar los ojos y no vernos.

Abrirlos y no encontrarnos.

Tejidos en la red inconsistente de nuestras ausencias los perdidos momentos de nuestra noche.

Abortada la misión de nuestra existencia.

Y siempre sabernos.