25 ene. 2012

¿Por qué no escribo?

Mi amigo me llamó la atención el otro día sobre este blog diciéndome que llevaba sin actualizar desde final del año pasado. Un mes casi desde la última actualización... Como creo que tenía toda la razón del mundo y no puede ser que pase tanto entre actualizaciones me he lanzado a explicar la razón de esta tardanza.

Y bien, el caso es que no escribo porque no me siento muy bien últimamente. Cuando no paso por mi mejor momento me limito a desaparecer del mapa, me repliego sobre mí misma, me encierro a lamerme las heridas y a esperar un tiempo mejor. Y cuando hago eso mis habilidades comunicativas desaparecen sin dejar rastro.

Básicamente, lo que escribiría ahora cada día sería algo así: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡hahdfbjhcnclizpoaw  a oprasdn pa  p sopdjaopjeropHIAD A  PEIARH AHKOCPCXEMJWJ WCP R ROP!!!!!!!!!!

Y así todo el rato. Adiós coherencia textual, adiós significante y significado. Y como que no.

Cuando las cosas me duelen, me callo. No sé si es un grave defecto o solo una característica gilipollesca, pero es así y aún no he aprendido a ponerle un remedio. Y como no quiero parecer un orco que se limita a gruñir y gritar prefiero desaparecer.

Algún día me enmendaré y aprenderé a compartir con los demás mis tribulaciones. De momento, entono el mea culpa y espero que me vuelva la inspiración para escribir algo en condiciones.

Publicar un comentario