18 nov. 2011

Elecciones 20N

VOTAD.

Hola, buenos días. Quiero pediros que votéis. No porque sea candidata de ningún partido político ni tampoco porque sea un persona especialmente comprometida con una causa política. Os pido que votéis por todos nosotros.

Nos guste o no, somos una comunidad, estamos unidos y lo que hagamos o dejemos de hacer no nos afecta solo a nosotros como individuos, sino que afecta a todos los habitantes de España. Tendemos a pensar que lo que hacemos no altera la vida de todo un país, que como mucho, trastoca la existencia de esas 100-50 personas que constituyen nuestro radio de acción diario. Pero, creedme, lo que hago yo y lo que haces tú altera muchas más vidas de las que podamos imaginar. Por eso, pido que votéis.

Me da igual el partido al que votéis. Vosotros decidís. Pero no os quedéis en casa mirando pasar la jornada electoral. Votar son 10 minutos como mucho. Y lo que consigues votando es muy grande.

Ya sé que los políticos son todos iguales, ya sé que en realidad ellos no mandan, que mandan los mercados, ya sé que estamos todos hartos de este sistema... Pero la única manera de cambiar las cosas es haciendo algo. No hacer nada nunca ha mejorado la situación de nadie, pero moverse, actuar... eso sí. Eso sí que funciona. Así que, por favor, votad.

Votad para cambiar el bipartidismo, votad porque un candidato o candidata os parezca guapo/a, votad un partido minoritario que os agrade por sus propuestas, votad al partido que sea, pero hacedlo.

Porque si gana la abstención como siempre suele pasar seremos cómplices de lo que nos pase. Quien calla otorga. Recordad esto. Y si no queréis otorgar, sino queréis callar, id a votar el 20N, por favor.


Gracias.


Cuando las cosas se rompen

Cuando las cosas se rompen se quedan rotas.

Y ya está.


Vivimos en un mundo de usar y tirar. Y estoy cansada de tanta fealdad.

Se me han roto muchos inventos ya. Y doy gracias a ser testaruda como una mula para poder continuar.

No me da la gana abandonar. No me da la gana renunciar. Me da igual lo repugnante que sea la realidad, no puedo conformarme con que las cosas se queden como están.


Se me han roto cosas que ya se han quedado rotas para siempre.

Pero no quiero dejar que sea el final.