20 dic. 2010

Estéril

Poco a poco la misma cadencia de teclas inconclusas nos sepulta bajo el silencio monotema de nuestras obligaciones.
Un trabajo estéril que nos iguala en su terrible indiferencia.
Un abismo desgarrado de silencio.


No te encuentro. No te veo.

Espalda contra espalda siento tu voz, tu movimiento. Noto el teclear difuso y profesional. Sé que puedo estirar el brazo, y entonces, por arte de magia, serás real. Pero la verdad estará rota con tu mirar. Dirás con tus gestos lo que no piensas, lo que no temes.

Será todo estéril, gris, monocromo, normal.


Pero este abismo dice de ti más de lo que tus ojos puedan imaginar.


Y entonces todo será estéril, gris, monocromo, normal.


Podrías indagar (me gustaría que lo hicieses, la verdad). Pero, ¿sabes?, lo más normal sería que lo dejase estar.

Tic-tac estéril.

Estéril teclear.

Espalda contra espalda seguiremos arando este silencioso abismo de esterilidad.