21 may. 2008

Rajoy

Hoy voy a cambiar de tema (que ya va tocando) y voy a hablar un poco de Rajoy.

Rajoy me daba bastante penilla en campaña porque los fascistoides de sus "barones" (al colega que se le ocurrió este nombre -"barones"- hay que darle un premio) lo tenían como un muñequín de trapo, zarandeándolo de un lado a otro como carnaza, dirigiéndose a un abismo de fatalidad.

Al final, después de las elecciones, supongo yo que al Sr. Rajoy se le hincharían las narices de tanto cabronazo apuñalador y se ha ido quitando la morralla de encima.

Esto es, para todo el mundo que aún crea un poco en la democracia, indudablemente bueno. Rajoy quiere ir al centro (¡al fin!) y los votantes que estos años se han sentido huérfanos de representación (todos sabemos los que son) puede que vuelvan a tener un referente con cara y ojos. Además, Gallardón puede dar ese giro que muchos esperaban al partido.

Quitando mis filias y fobias personales hacia el PP, creo que Rajoy por fin está haciendo lo que debe y que elegir públicamente a Gallardón le va a beneficiar al partido. El centro es bastante mejor que cualquier extremo, así que, desde ese punto, yo estoy contenta por estos cambios.

Esperemos que sean profundos y reales, y no un mero lavado de cara.