17 ene. 2006

Ausencias III

Cada segundo contigo es una letanía de soledad.
Años y años que cabalgan por mi espalda rota
te hablan de historias de locura y maldad.

Ensayando sueños que nunca actuarán.
A tu lado las horas me muerden la conciencia
y me gritan novelas de odio y crueldad.

Mi posesión más preciada, mi alma de gaviota,
de rata laboriosa, de mendigo casual,
te suplica con vergüenza, piedad te implora.

Cada rato a tu vera, cada palabra que suena,
son estacas transparentes de sibilante metal.
Mis ojos negros, mi boca lenta. Cara de calavera.

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