23 jul. 2005

Van a dar las dos, ya.
He empezado hace poco un nuevo trabajo y se me han vuelto a plantear las mismas dudas de siempre: ¿Estoy causando buena impresión? ¿Qué nivel de confianza debe haber entre mis compañeros y yo? Porque, claro está, yo no puedo anunciar que tengo novia desde hace un año y cuatro meses sin que eso suponga un revuelo o sin poner en peligro mi estabilidad laboral y económica. Pienso en lo bien que me vendría ahora contar con la inestimable ayuda de Jennifer Quiles, pero lamentable un cáncer pudo con ella (cuando nada había podido antes), y ahora las lesbianas hemos perdido una guía muy importante: una intimidante oscuridad nos viene a acechar sin ella.
Todavía no llevo muy bien lo de compaginar trabajo y ocio. Me da rabia ir tan cansada porque me pone irritable y eso repercute en mi relación de pareja. Menos mal que ella es un cielo y me cuida muy bien y me apoya.